¿Por qué este día es especial?
La palabra navidad viene de navitas que significa nacimiento, la cual dicha tradición la celebramos por creer en lo absoluto, en la religión, el nacimiento del mesías; como costumbre el pavo y los romeritos, un compromiso con la familia, un pretexto para un fiestón, oportunidad para demostrar sentimientos o las ventas nocturnas, quizás una mala experiencia que te marco y te has vuelto el “grinch”
Es extraño como conforme pasan los años la navidad se va transformando relativamente a la edad o etapa en nuestras vidas. Como cuando éramos niños, ni entendíamos, lo único que queríamos era abrir los regalos, “¿a qué hora cenamos ya podemos abrir los regalos?”, en la juventud ya no te gusta dar ese abrazo cálido que con anhelo espera tu mamá o darle beso a la tía, lo que esperas es a el niño Dios o en otros casos a Santa, y en poco tiempo entrando a la pubertad te das cuenta, “santa no existe”, "¿fui engañado?" "¿Todo este tiempo fuiste tú?" "¿Tu te comiste las cajas de galletas?" "¡¿Y no me compraste la bici que quería?!"
Qué importa que se apague la ilusión de “la navidad” ahora como en las familias sucede, tu eres y te encargas de decirle a tus primos y toda la escuela que SANTA NO EXISTE… cuando dejan de salirte granos y dejas de crecer para todos lados te das cuenta que la navidad es de los niños y que todo era mejor cuando creías en lo absoluto, hasta que a la mayoría de edad ya empiezas a tener responsabilidades, trabajo, novi@, etc. ya eres tú el que, por primera vez, compra el regalo con su dinero “¿te gustó?" "¿de verdad te gustó?, y te sientes estresado por si al novi@, al amigo, o a tus papás les gusto el regalo que con tanto esfuerzo compraste. Pero creo que aquí es cuando por fin te das cuenta que la navidad NO ERA ESO… ya existe el borracho de la casa, los niños con sus regalos, el que no llego a la cena, si la familia se distancia llegan las navidades de 7 personas o menos, para los casados "¿en donde la pasamos?", las navidades son frías; no me alcanza para los regalos, los hijos no me dan ese beso o abrazo, o peor aún quisiera poder estar con mis seres queridos, o tener una familia, quizás preferiría cenar un pollo frito y estar al lado de esa o esas personas que tanto quise, quiero o extraño…
La etapa de la reflexión, la cual nos hace valorar todo lo que tenemos y tuvimos, quienes somos y quienes fuimos, quienes queremos llegar a ser, porque y a donde queremos llegar. La etapa de aceptar a Dios en nuestro corazón y creer que hay algo más... Todavía no soy vieja, ni madre para poder describir como seria esa etapa en mi persona, pero entiendo que “la navidad” no es un acontecimiento, es una parte de nuestro hogar, UN REGALO que se lleva en el corazón desde niños y se viven en familia, yo he aprendido que una familia no se basa por un papá y una mamá si no por un grupo de personas por las cuales tienes sentimientos honestos y extraordinarios, las cuales convives, lloras, peleas, perdonas, te diviertes y te apoyas. Eso es una navidad en familia. Por eso si te pensé al escribir todo esto , seguro eres parte de mi hogar y por lo tanto mi familia, así que estas no serían fiestas verdaderas con motivo para celebrar, si no te tuviera en mi vida, sean muchos o sean pocos los momentos que hayamos vivido juntos, son el motivo por el cual hoy te recuerdo que te quiero y te deseo una feliz navidad con todos tus seres queridos, para revivir esa niñez, aceptar el amor en nuestro corazón y agradecer lo que tenemos y tuvimos, y que por un día olvidemos las cosas malas que hayan pasado, solamente ser feliz...
Porque al final, desde mi muy humilde opinión eso es la navidad.
Es extraño como conforme pasan los años la navidad se va transformando relativamente a la edad o etapa en nuestras vidas. Como cuando éramos niños, ni entendíamos, lo único que queríamos era abrir los regalos, “¿a qué hora cenamos ya podemos abrir los regalos?”, en la juventud ya no te gusta dar ese abrazo cálido que con anhelo espera tu mamá o darle beso a la tía, lo que esperas es a el niño Dios o en otros casos a Santa, y en poco tiempo entrando a la pubertad te das cuenta, “santa no existe”, "¿fui engañado?" "¿Todo este tiempo fuiste tú?" "¿Tu te comiste las cajas de galletas?" "¡¿Y no me compraste la bici que quería?!"
Qué importa que se apague la ilusión de “la navidad” ahora como en las familias sucede, tu eres y te encargas de decirle a tus primos y toda la escuela que SANTA NO EXISTE… cuando dejan de salirte granos y dejas de crecer para todos lados te das cuenta que la navidad es de los niños y que todo era mejor cuando creías en lo absoluto, hasta que a la mayoría de edad ya empiezas a tener responsabilidades, trabajo, novi@, etc. ya eres tú el que, por primera vez, compra el regalo con su dinero “¿te gustó?" "¿de verdad te gustó?, y te sientes estresado por si al novi@, al amigo, o a tus papás les gusto el regalo que con tanto esfuerzo compraste. Pero creo que aquí es cuando por fin te das cuenta que la navidad NO ERA ESO… ya existe el borracho de la casa, los niños con sus regalos, el que no llego a la cena, si la familia se distancia llegan las navidades de 7 personas o menos, para los casados "¿en donde la pasamos?", las navidades son frías; no me alcanza para los regalos, los hijos no me dan ese beso o abrazo, o peor aún quisiera poder estar con mis seres queridos, o tener una familia, quizás preferiría cenar un pollo frito y estar al lado de esa o esas personas que tanto quise, quiero o extraño…
La etapa de la reflexión, la cual nos hace valorar todo lo que tenemos y tuvimos, quienes somos y quienes fuimos, quienes queremos llegar a ser, porque y a donde queremos llegar. La etapa de aceptar a Dios en nuestro corazón y creer que hay algo más... Todavía no soy vieja, ni madre para poder describir como seria esa etapa en mi persona, pero entiendo que “la navidad” no es un acontecimiento, es una parte de nuestro hogar, UN REGALO que se lleva en el corazón desde niños y se viven en familia, yo he aprendido que una familia no se basa por un papá y una mamá si no por un grupo de personas por las cuales tienes sentimientos honestos y extraordinarios, las cuales convives, lloras, peleas, perdonas, te diviertes y te apoyas. Eso es una navidad en familia. Por eso si te pensé al escribir todo esto , seguro eres parte de mi hogar y por lo tanto mi familia, así que estas no serían fiestas verdaderas con motivo para celebrar, si no te tuviera en mi vida, sean muchos o sean pocos los momentos que hayamos vivido juntos, son el motivo por el cual hoy te recuerdo que te quiero y te deseo una feliz navidad con todos tus seres queridos, para revivir esa niñez, aceptar el amor en nuestro corazón y agradecer lo que tenemos y tuvimos, y que por un día olvidemos las cosas malas que hayan pasado, solamente ser feliz...
Porque al final, desde mi muy humilde opinión eso es la navidad.
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