sigues ausente, así que he decidido buscarte en la escritura, he decidido dejar los molestos verbos, tirar a la basura al ingrato demonio, y dejarme llevar por unos segundos bajo las letras de tu hermosa sonrisa.
coloque tu voz sobre el viento, coloque tu mirada sobre recipientes de agua salada... Una simple y sumisa excusa más para no tener que morirme al despedirme.
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